lun 8a. Ord. año impar antes Cuaresma (Id=175)

Primera Lectura

Vuélvete al Señor y deja ya de pecar

Lectura del libro del Eclesiástico
17, 24-29

A los que se arrepienten en el Señor les permite regresar, y consuela a los que han perdido la esperanza. Conviértete al Señor y abandona el pecado, ora en su presencia y deja de ofenderlo; regresa al Altísimo y apártate de la maldad, desprecia la iniquidad con toda tu alma.
Pues ¿quién alabará al Altísimo en el abismo, si los vivos no le rinden homenaje? El muerto, como quien ya no existe, ignora la alabanza; sólo el vivo y el sano glorifican al Señor. ¡Qué grande es la misericordia del Señor y su perdón para los que se convierten a él!
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 31, 1-2.5.6.7

Alégrense, justos, y gocen en el Señor.
Laetamini in Dómino et exultate, iusti

Dichoso el que fue absuelto de su culpa y a quien se perdonó su pecado; dichoso el hombre a quien el Señor no le tiene en cuenta su falta y en cuyo espíritu no hay engaño.
Alégrense, justos, y gocen en el Señor.
Laetamini in Dómino et exultate, iusti

Pero reconocí ante ti mi pecado, no te oculte mi falta; pensé: "Confesaré al Señor mis culpas", y tú perdonaste mi falta y mi pecado.
Alégrense, justos, y gocen en el Señor.
Laetamini in Dómino et exultate, iusti

Por eso te imploran todos los fieles en los momentos de angustia; y aunque se desborden las aguas caudalosas, no los alcanzarán.
Alégrense, justos, y gocen en el Señor.
Laetamini in Dómino et exultate, iusti

Tú eres mi refugio, me libras del peligro, me inundarás de alegría por la liberación.
Alégrense, justos, y gocen en el Señor.
Laetamini in Dómino et exultate, iusti

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza.
Iesus Christus egenus factus est, cum esset dives, ut illíus inopia vos divite essetis

Aleluya.

Evangelio

Vende lo que tienes y sígueme

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
10, 17-27

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, yendo Jesús de camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló ante él y le preguntó:
"Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?"
Jesús le contestó:
"¿Por qué me llamas bueno? Sólo Dios es bueno. Ya conoces los mandamientos: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre".
El contestó:
"Maestro, todo eso lo he cumplido desde joven".
Jesús lo miró con cariño y le dijo:
"Una cosa te falta: vete, vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme".
Ante está respuesta, él puso mala cara y se alejó muy triste, porque poseía muchos bienes.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos:
"¡Qué difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!"
Los discípulos se quedaron asombrados antes estas palabras. Pero Jesús insistió:
"Hijos míos, ¡que difícil es entrar en el reino de Dios! Le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios".
Ellos se asombraban todavía más y decían entre sí:
"Entonces, ¿quién podrá salvarse?"
Jesús los miró y les dijo:
"Para los hombres es imposible, pero no para Dios; porque para Dios todo es posible".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]